
El Salvador eliminó en 2025 el carácter obligatorio del bitcoin como moneda legal tras cinco años de baja adopción (91.8% no lo usó en 2024) y presión del FMI. El gobierno mantiene reservas valoradas en $636M pero transfirió Chivo Wallet a privados.
El país centroamericano modificó su estrategia con el bitcoin, eliminando su carácter obligatorio como medio de pago y manteniendo el dólar estadounidense como única moneda oficial. La reforma, aprobada en enero de 2025, limita el uso del bitcoin a transacciones voluntarias entre particulares y empresas privadas.
El Salvador retiró el carácter obligatorio del bitcoin como moneda de curso legal tras cinco años de experimentación, manteniendo el dólar estadounidense como única moneda oficial. La reforma, aprobada por la Asamblea Legislativa en enero de 2025, limita el uso del bitcoin a transacciones voluntarias entre particulares y empresas privadas. Según Nayib Bukele, presidente del país, «la adopción de bitcoin había sido menor de lo esperado», lo que llevó a replantear su rol en la economía nacional. Para Carlos Acevedo, expresidente del Banco Central de Reserva de El Salvador, «el proyecto no cumplió sus objetivos originales de adopción masiva e inclusión financiera». Este cambio marca el cierre de un experimento que prometía prosperidad pero dejó lecciones clave sobre la viabilidad de las criptomonedas en economías emergentes.
Baja adopción y confianza limitada
La baja adopción cuestiona el alcance del proyecto salvadoreño. Una encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana indicó que el 71% de los consultados consideró que el bitcoin no benefició su economía familiar. Además, una encuesta de enero de 2025 registró que el 91.8% de los salvadoreños no utilizó bitcoin durante 2024; dentro de ese grupo, el 76.2% nunca lo había usado. La actividad quedó concentrada en establecimientos turísticos y en Bitcoin Beach, en El Zonte, mientras que en zonas rurales persiste una notable desconfianza.
Nayib Bukele reconoció en una entrevista con Time, publicada en agosto de 2024, que «la adopción de bitcoin había sido menor de lo esperado». Especialistas señalan como problema central la falta de confianza y de demanda poblacional; Carlos Acevedo sostiene que «el proyecto no cumplió sus objetivos originales de adopción masiva e inclusión financiera», y Frank Muci afirma que «la iniciativa tuvo un impacto económico limitado».
Una adopción impulsada desde el Estado
El proyecto de bitcoin en El Salvador comenzó en junio de 2021, cuando Nayib Bukele anunció su adopción en una conferencia internacional. El gobierno invirtió aproximadamente 50 millones de dólares en infraestructura tecnológica, instalación de cajeros automáticos y gastos operativos. Además, lanzó la billetera digital estatal Chivo Wallet, ofreciendo un incentivo de 30 dólares por descarga. Sin embargo, la adopción fue impulsada desde el Estado, no desde la demanda poblacional.
El acuerdo de financiamiento de 1,400 millones de dólares con el FMI en diciembre de 2024 marcó un punto de inflexión. Como condición para el préstamo, el gobierno aceptó reducir los riesgos asociados al bitcoin, lo que llevó a reformas clave en su legislación. En enero de 2025, se eliminó la obligatoriedad de aceptar bitcoin como medio de pago, limitando su uso a transacciones voluntarias. Además, el gobierno transfirió el control mayoritario de Chivo Wallet a un operador privado, aunque mantuvo una participación estatal. Las reservas nacionales de bitcoin no fueron incluidas en esta transferencia.
Lecciones para emprendedores latinoamericanos
El proyecto de bitcoin en El Salvador dejó lecciones clave para emprendedores latinoamericanos interesados en criptomonedas. Aunque las remesas representaron el 26.3% del PIB en 2025, solo el 0.7% de los 3,286 millones de dólares recibidos entre enero y abril de 2026 se enviaron mediante billeteras cripto, según el Banco Central de Reserva. Esto muestra que la mayoría de los salvadoreños prefirió mantener los canales tradicionales. Además, proyectos emblemáticos como Bitcoin City, anunciado cerca del volcán Conchagua, no se materializaron, y los bonos volcán no fueron emitidos hasta octubre de 2026.
Carlos Acevedo, expresidente del Banco Central de Reserva, afirmó que «el proyecto no cumplió sus objetivos originales de adopción masiva e inclusión financiera». A pesar de esto, defensores como Samson Mow destacan que «El Salvador abrió un precedente histórico al demostrar que un Estado podía incorporar bitcoin a su sistema monetario».
Futuro incierto y lecciones globales
El Salvador mantiene una reserva de aproximadamente 7,798 bitcoins, valorados en unos 636 millones de dólares al momento del reporte, aunque esta cifra está sujeta a la volatilidad del mercado. Sin embargo, la gestión de estas reservas ha generado controversias debido a la falta de transparencia en su administración y dudas sobre el origen de los fondos. Según el FMI, las adquisiciones más recientes provienen de donaciones privadas y no de recursos públicos, lo que ha llevado al gobierno a comprometerse a evitar nuevas inversiones estatales en criptomonedas.
El experimento de El Salvador con el bitcoin ofrece lecciones clave para emprendedores latinoamericanos interesados en la adopción de criptomonedas. A pesar de las inversiones millonarias y el respaldo gubernamental, el proyecto no logró la adopción masiva esperada. Estas experiencias evidencian que las decisiones estatales, incluso con grandes recursos, no garantizan la aceptación poblacional de nuevas tecnologías financieras.
Sin embargo, el caso salvadoreño también dejó un marco regulatorio especializado y reservas digitales que podrían facilitar el crecimiento de nuevas empresas tecnológicas. El futuro de estas iniciativas dependerá de la evolución del mercado cripto, la confianza de los usuarios y la capacidad de traducir la innovación en beneficios económicos concretos. Este caso sigue siendo un referente internacional para entender las posibilidades y limitaciones de las criptomonedas en economías nacionales.
Lo que hay que saber
¿Qué cambió en El Salvador respecto al bitcoin en 2025?
El Salvador eliminó el carácter obligatorio del bitcoin como moneda de curso legal en enero de 2025, limitando su uso a transacciones voluntarias entre particulares y empresas privadas.
¿Por qué El Salvador retiró el bitcoin como moneda de curso legal?
El Salvador retiró el bitcoin como moneda de curso legal debido a su baja adopción, ya que el 91.8% de los salvadoreños no lo utilizó en 2024 y el proyecto no cumplió sus objetivos de inclusión financiera.
¿Qué impacto tuvo el bitcoin en la economía familiar de El Salvador?
Según una encuesta, el 71% de los salvadoreños consideró que el bitcoin no benefició su economía familiar, lo que refleja una baja adopción y confianza en la criptomoneda.
¿Qué lecciones dejó el experimento de bitcoin en El Salvador?
El experimento de bitcoin en El Salvador demostró que las decisiones estatales y grandes inversiones no garantizan la adopción masiva de nuevas tecnologías financieras, especialmente sin demanda poblacional.
¿Qué pasará con las reservas de bitcoin de El Salvador tras la reforma?
El Salvador mantiene una reserva de aproximadamente 7,798 bitcoins, valorados en unos 636 millones de dólares, aunque su gestión ha generado controversias debido a la falta de transparencia.












