
El modelo sándwich (Decidir-Hacer-Entregar) explica que la IA automatiza principalmente la ejecución en desarrollo de software, pero no reemplaza la toma de decisiones ni la responsabilidad humana.
La idea de que la inteligencia artificial desplazaría masivamente a los desarrolladores podría ser una simplificación, según análisis recientes. El modelo Decidir-Hacer-Entregar plantea que la IA automatizaría principalmente la ejecución, mientras que la toma de decisiones y la responsabilidad de entrega seguirían requiriendo intervención humana.
La inteligencia artificial (IA) estaría transformando el desarrollo de software, pero la idea de que estaría causando despidos masivos es, según algunos análisis, una posible simplificación. El modelo conceptual del 'sándwich' —Decidir-Hacer-Entregar— explicaría por qué la IA no reemplazaría a los desarrolladores, sino que automatizaría principalmente la capa de ejecución. Según un metaanálisis de 2019, los desarrolladores dedicarían entre el 9% y el 61% de su tiempo a la codificación, cifra validada por datos de 6,000 desarrolladores de Microsoft. Esto sugeriría que la codificación no sería el principal cuello de botella en el desarrollo de software.
El estudio 'Writing Code vs. Shipping Code' revelaría que, aunque la IA habría aumentado la cantidad de líneas de código generadas en ocho veces, el número de lanzamientos reales solo habría crecido un 30%. Esto subrayaría que los procesos clave seguirían dependiendo de la intervención humana. La capa de decisión, que incluiría el análisis de necesidades del usuario, señales del mercado y restricciones regulatorias, no se podría automatizar completamente. Como señalaría Jack Dorsey, la IA «abriría nuevos formatos de trabajo», permitiendo estructuras de equipo más compactas, pero no eliminaría la necesidad de desarrolladores humanos.
Las tareas que seguirían requiriendo intervención humana
El modelo Decidir-Hacer-Entregar identificaría tres tareas fundamentales que la IA no podría reemplazar por completo:
- Recoger requisitos y decidir: Esta etapa implicaría entender las necesidades del usuario, analizar señales del mercado y establecer prioridades de negocio.
- Verificar resultados y responsabilizarse: La validación del código y la responsabilidad de su funcionamiento seguirían siendo tareas humanas.
- Contexto profundo: La comprensión de la base de código, la lógica de negocio y la infraestructura sería esencial y no podría ser automatizada totalmente.
Estas tareas representarían la mayor parte del trabajo de un desarrollador, más allá de la codificación. La IA aceleraría la ejecución, pero no podría asumir completamente la toma de decisiones ni la responsabilidad de entrega.
La posible exageración sobre despidos por IA
La idea de que la IA estaría causando despidos masivos enfrentaría críticas basadas en datos. Según JP Gownder, analista de Forrester, «cuando preguntamos si tienen una solución de IA lista para asumir esas tareas, en el 90% de los casos responden que ni siquiera han comenzado a desarrollarla». Esta afirmación subrayaría la posible desconexión entre la narrativa pública y la realidad operativa.
Un estudio de Harvard Business Review revelaría que solo el 2% de los despidos masivos se atribuirían directamente a la implementación de IA, mientras que el 21% de los ejecutivos admitiría realizar recortes anticipados antes de adoptar estas tecnologías. La ley WARN en Nueva York, que desde marzo de 2025 incluiría un checkbox específico para despidos relacionados con IA, habría arrojado datos reveladores: de aproximadamente 25 000 trabajadores afectados en el estado por el período indicado, solo 46 (0.2%) serían atribuidos a la IA.
Estos hallazgos sugerirían que la IA se utilizaría más como una posible excusa que como causa principal, evidenciando la necesidad de estudios más rigurosos para analizar esta tendencia.
Los cambios en el mercado laboral
El empleo en el sector de desarrollo de software seguiría creciendo, aunque con una leve desaceleración de aproximadamente 3 puntos porcentuales anuales tras el lanzamiento de ChatGPT. Esta tendencia contradiría la idea de una sustitución masiva de desarrolladores por IA. Además, investigaciones sugerirían que la desaceleración podría estar parcialmente relacionada con el aumento del emprendimiento, ya que la IA facilitaría el lanzamiento de startups.
Sin embargo, existiría una brecha metodológica importante: los datos no incluirían a trabajadores autónomos, lo que podría estar ocultando una migración hacia formas de empleo más flexibles. En este contexto, sería crucial profundizar en la investigación para entender mejor cómo la IA estaría transformando el mercado laboral del desarrollo de software, más allá de posibles simplificaciones.
En resumen, la IA desplazaría la complejidad hacia tareas no rutinarias, manteniendo el valor humano en el diseño y la gestión. Como señalaría Jack Dorsey, la IA «abriría nuevos formatos de trabajo», permitiendo equipos más compactos, pero no reemplazaría completamente la necesidad de habilidades humanas críticas.












